El objetivo de la economía de los recursos naturales en el caso de los no renovables ha sido, básicamente, proporcionar los elementos teóricos y procedimientos analíticos necesarios para determinar el período óptimo de agotamiento de un recurso y la tasa de extracción que permite tal período óptimo. En la búsqueda de este objetivo, los economistas se han visto enfrentados al problema de cómo asignar valores a los flujos de combustibles fósiles y otros recursos minerales procedentes de los yacimientos, de tal manera que ello conduzca a encontrar un ritmo aceptable de agotamiento gradual, con precios que no infravaloren los recursos desde el punto de vista de su conservación para las futuras generaciones.
Debido a mi profesión, me aborda la inquietud del manejo de sostenibilidad en recursos no renovables y el manejo del medio ambiente deteriorado por el desarrollo minero-extractivo, ya que la extracción minera agota las reservas en los yacimientos minerales, la minería es esencialmente un proceso destructivo por lo que puede ocasionar impactos ambientales y sociales negativos, debido a la degradación de tierras, contaminación de aguas, contaminación del aire, contaminación por ruido y vibración, reasentamientos humanos y de vida silvestre.
La Comisión Mundial del Medio Ambiente en su informe "Nuestro Futuro Común" definía así lo que se puede entender por desarrollo sostenible:
La satisfacción de las necesidades y aspiraciones humanas es el principal objetivo del desarrollo. En los países en desarrollo no se satisfacen las necesidades esenciales -alimento, ropa, abrigo, trabajo- de gran número de personas, que tienen además legitimas aspiraciones a una mejor calidad de vida. Un mundo en el que la pobreza y la desigualdad son endémicas será siempre propenso a crisis ecológicas o de otra índole. El desarrollo sostenible requiere la satisfacción de las necesidades básicas de todos y extiende a todos la oportunidad de satisfacer sus aspiraciones a una vida mejor.