Este artículo pretende comprender la competitividad mundial como expresión de la cultura neoliberalista, legitimada a través del concepto de las competencias; visualizando así, una profunda carencia en los individuos de dotarse no solamente de capacidades abstractas, concretas, duras y de orden vertical. Las categorías que propone esta investigación se dividen en competencias cuantitativas y cualitativas. Sin duda, las competencias cualitativas deben adoptarse y adaptarse por los individuos para complementar una perspectiva integral como seres humanos; y pareciera, hasta el momento, que no se les ha dado la debida importancia. En un mundo de cambios vertiginosos a velocidades impredecibles, se requiere estar preparados para ser competitivos; por lo que la propuesta se sustenta en el pensamiento lateral, la diversidad de inteligencias, la programación neurolingüística, el holismo, la sinergia y el modelo de administración de calidad.